Las autoridades sanitarias de Francia informaron que la reciente ola de calor extremo provocó alrededor de 1,000 muertes más de lo habitual, convirtiéndose en uno de los episodios climáticos más mortales registrados en el país en los últimos años.
Según los datos oficiales, las temperaturas excepcionalmente altas afectaron con mayor intensidad a las personas mayores, pacientes con enfermedades crónicas y otros grupos vulnerables. El exceso de mortalidad fue registrado durante las semanas en las que gran parte del territorio francés experimentó temperaturas por encima de los promedios históricos.
Las autoridades señalaron que los servicios de emergencia y hospitales enfrentaron un aumento significativo en las consultas por golpes de calor, deshidratación y complicaciones cardiovasculares y respiratorias relacionadas con las altas temperaturas.
Expertos en salud pública advirtieron que las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas debido al cambio climático, por lo que insistieron en reforzar las medidas de prevención, especialmente para proteger a la población más vulnerable.
El Gobierno francés mantiene activos diversos planes de respuesta ante fenómenos climáticos extremos, incluyendo sistemas de alerta, centros de enfriamiento y campañas de información para reducir el impacto de futuras olas de calor.
La situación en Francia se suma a la registrada en otros países europeos que también han enfrentado temperaturas récord durante el verano, reavivando el debate sobre la adaptación al cambio climático y el fortalecimiento de los sistemas de salud frente a eventos meteorológicos extremos.













Comments